Una vía ferrata es un itinerario tanto vertical como horizontal. Las vias ferratas están equipado con diverso material: clavos, grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes, etc que permiten el ascenso con seguridad a zonas de difícil acceso para senderistas o no habituados a la escalada. La seguridad en las vias ferratas corre a cargo de un cable de acero instalado en toda la vía al que iremos asegurados por medio de nuestro arnés.
Las vías ferratas en Huesca que realizamos más frecuentemente son la de Foradada del Toscar y la del Sorrosal en Broto. Están Huesca cerca de poblaciones como Ainsa, Boltaña, Fiscal, Escalona, Laspuña o Bielsa.
Equipo necesario para realizar vías ferratas:
Te proporcionaremos un arnés provisto de un absorbedor de energía y mosquetones especiales de vías ferratas que nos aseguran en caso de caída y casco.
Es necesario que lleves ropa y calzado que te resulte cómodo y deportivo. Dependiendo de la estanción la ropa deberá abrigar y es recomendable el uso de guantes.
¿A quién van dirigidas las vías ferratas?
Son aptas para excursionistas experimentados y rodados en montaña a los que la escalada pura y dura no atrae o les produce mucho respeto. También para escaladores que hace tiempo que no practican y en general personas de espíritu aventurero a los que les apetece probar nuevas y más fuertes experiencias. Se trata de una actividad muy apreciada entre jóvenes y maduros a los que una actividad como caminar les sabe a poco. Es recomendable una mínima forma física y tener una relativa familiarización con las alturas. Algunas de las que más frecuentamos en imágenes:
Via Ferrata del Sorrosal(Huesca).
Via Ferrata de Foradada del Toscar(Huesca).
Algo de historia sobre las vías ferratas
El término "Vía Ferrata" viene de Italia, país donde precisamente surgieron estos itinerarios. Fue en las Dolomitas, durante la Primera Guerra Mundial, donde aparecieron los primeros itinerarios a manos de los militares de ambos bandos de la contienda (austriacos e italianos), con el objetivo de conquistar lugares estratégicos elevados para utilizarlos como observatorio militar en el traslado de tropas, vigilancia del enemigo y observatorios artilleros. Para alcanzar las cumbres de las escarpadas cimas de las Dolomitas, los militares emplearon mucho tiempo y esfuerzo en la colocación de escaleras, cables, puentes, pasarelas, incluso excavaron túneles. Una vez finalizada la Guerra, el ejército se encargó de ellas durante una temporada, pero finalmente las Vías Ferratas sobrevivieron gracias a la colaboración de "los Amigos de las Dolomitas", asociación que desde entonces se encarga del mantenimiento de estas rutas (en las Dolomitas).
Los primeros eqipamientos datan de 1843 en Austria. Tambien siguieron equipamientos en el año 1869, en la cima mas alta tambien en Austria a 3776m y aprincipios de siglo xx el equipamiento de la arista oeste de la Marmolada, equipada por clubes alpinos alemanes y austriacos, esa marca el verdadero nacimiento de las Vias ferratas.
Podemos dividir la evolución de las Vías Ferratas en varias etapas:
En una primera etapa sirvieron como acceso a puntos estratégicos militares como ya hemos dicho y como consolidación y aseguramiento de vías normales a grandes cimas.
En una segunda etapa de entre guerras se procedió al mantenimiento de las vias ferratas como parte de un patrimonio militar.
En una tercera fase aparecieron nuevas vías ferratas de altitud de corte turístico, como las vias ferratas en Huesca.
Por último, la proliferación de Vías Ferratas deportivas de baja altitud para uso deportivo y turístico.
Las Vías Ferratas son un fenómeno marcadamente europeo, de hecho, la mayoría de estas se sitúan en su territorio. Pero existen marcadas diferencias entre unas zonas y otras. Así, las vías italianas de las Dolomitas tienen un marcado carácter alpino, son muy largas y su equipamiento tiende a ser más de seguridad que de progresión (hay de todo). En cambio, en su vecina, Francia, la tónica general es de rutas más cortas en zonas más bajas que recorren paredes por lo general más escarpadas sin perseguir la cima de una montaña, es decir son de un carácter más deportivo y lo mismo podemos decir de Andorra, donde en los últimos años han proliferado de forma espectacular este tipo de recorridos. Las vias ferratas en huesca son reclamo turistico, por los impresionantes paisajes que poseemos en la provincia.